Con una hipoteca a tasa fija, la tasa de interés sigue siendo la misma durante el plazo del préstamo. Pero con un ARM, la tasa de interés cambia periódicamente, normalmente con relación a un índice, y las mensualidades pueden subir o bajar de acuerdo a ese índice.

Los acreedores generalmente cobran tasas de interés iniciales más bajas para los ARM que para las hipotecas a tasa fija. Esto hace a los ARM más accesibles para su bolsillo al inicio que una hipoteca a tasa fija por el mismo monto. También significa que usted podría calificar para un préstamo mayor porque los acreedores a veces toman esta decisión basándose en sus ingresos actuales y los pagos del primer año. Además, su ARM podría ser más económica a largo plazo que una hipoteca a tasa fija. Por ejemplo, si las tasas de interés permanecen constantes o disminuyen.

A pesar de estas ventajas, usted tiene que medir el riesgo de que un incremento en las tasas de interés podría resultar en mensualidades más altas en el futuro. De usted depende el obtener una tasa más baja con un ARM a cambio de asumir un riesgo mayor. Aquí hay algunas preguntas que usted necesita considerar:

Cargos por la tasación del inmueble para estimar el valor de su casa

1) ¿Es probable que mis ingresos aumenten lo suficiente como para cubrir pagos más altos si las tasas de interés aumentan?

2) ¿Contraeré otras deudas considerables tales como un préstamo para un automóvil o educación en un futuro cercano?

3) ¿Cuánto tiempo pienso ser dueño de esta casa? (Si usted tiene planes de vender pronto, las tasas de interés en ascenso no podrían plantear el problema que causarían si usted piensa ser dueño de la casa por un largo tiempo.)

4) ¿Pueden aumentar mis pagos aún cuando las tasas de interés generalmente no aumentan?