Fraude Hipotecas

Los casos de fraude hipotecario en Estados Unidos, que se multiplicaron durante el boom de la vivienda en el período 2001-2005, todavía continúan escandalizando a los consumidores en ciertos estados del país.

Hay maniobras fraudulentas para estafar a prestamistas hipotecarios e instituciones financieras.

Las maniobras consistían en localizar en el área de Dallas residencias unifamiliares que estuvieran a la venta, atraer falsos prestatarios para comprar dichas viviendas e inflar el precio de venta de los inmuebles más allá de su valor de mercado.

De inmediato preparaban y presentaban solicitudes de préstamos hipotecarios a los bancos a nombre de los falsos compradores, por montos sustancialmente mayores al valor de mercado.

Así obtenían dichos préstamos exagerados de instituciones financieras y prestamistas hipotecarios sobre la base de documentación fraudulenta, en la que incluían supuestas reparaciones que habrían de hacerse en las viviendas compradas.

Luego pagaban al dueño original de la vivienda y se repartían el dinero sobrante entre los falsos agentes de bienes raíces.

Hay otro tipo de cargos de conspiración, a quienes se hicieron seis acusaciones de fraude bancario y 10 de fraude electrónico. 

Un alegato es una acusación de un gran jurado federal y los acusados tienen derecho a la presunción de inocencia a menos que se pruebe su culpabilidad.

Si son encontrados culpables, la máxima pena que permite la ley para el cargo por conspiración para cometer fraude electrónico es 20 años en prisión y 250 mil dólares de multa.

La máxima pena que contempla la ley para el cargo por conspiración para cometer fraude bancario consiste en 30 años de prisión y un millón de dólares de multa.