La cantidad de casos de fraudes en el mercado de bienes raíces de Estados Unidos que son investigados por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) se duplicó en los pasados tres años, según un reporte de esa oficina dado a conocer en Washington esta semana.

El FBI dijo que los casos de fraude aumentaron de 436 en 2003 a un total de 818 en 2006, y agregó que esa cifra podría ser sólo la "punta del iceberg" de un problema mucho más grave.

La oficina informó que los fraudes en materia de hipotecas de bienes raíces son difíciles de detectar y seguir por muchos factores.

"El problema de los fraudes en el mercado inmobiliario es algo francamente desconocido", expresa textualmente un comunicado del FBI, que agrega que la lucha contra este tipo de delito ha pasado a tener prioridad en esa dependencia gubernamental debido al impacto que el asunto tiene en el sector de bienes raíces y también en toda la economía de Estados Unidos.

Recientemente, acciones de compañías que han concedido dinero a compradores de viviendas con préstamos denominados de "alto riesgo" han sido calificadas de fraudulentas.

Igualmente, señala el reporte del FBI, estos tipos de préstamos con más altos intereses últimamente han provocado un aumento notable de los juicios hipotecarios, la mayoría de los cuales termina con la pérdida de la casa por parte del propietario.

El banco británico HSBC, el tercero mayor del mundo, dijo esta semana que los cargos por "deudas malas" por cobrar en préstamos hipotecarios aumentaron en un 36% en 2006.

El informe del FBI especifica que los fraudes en materia hipotecaria se cometen fundamentalmente en dos formas, en las ganancias obtenidas de una operación de compraventa y en el valor de la vivienda adquirida en la transacción.