Bajo la nueva estrategia de cero tolerancia, todo inmigrante indocumentado detenido en un área al oeste de El Paso, Texas, será procesado y encarcelado con penas de prisión de dos semanas como mínimo y seis meses como máximo.

La nueva estrategia, que se aplicará a un tramo de unos tres kilómetros entre la Montaña de Cristo Rey y el Puente Internacional Paso del Norte, fue bautizada como "No Paso", y es similar a las operaciones Streamline ubicadas en otras áreas de la frontera con México. Bajo el nuevo programa todas las personas que entren en forma ilegal a Estados Unidos por el área designada como cero tolerancia, serán procesadas en un tribunal federal. 

Los indocumentados comparecerán ante un juez acusados de entrada ilegal al país, y el magistrado les impondrá una sentencia que podría ser de hasta seis meses de cárcel.

Los inmigrantes que sean detenidos por segunda ocasión, enfrentarán cargos de reingreso que los puede conducir a sentencias de hasta dos años de prisión.

La idea detrás del programa, es que las penas de cárcel desalienten los cruces de inmigrantes.

La estrategia "No Paso" es semejante a la Operación Streamline que se aplica a lo largo de todo el sector de Del Río, Texas, desde 2005, y que ha sido reproducida luego en los sectores de Yuma, Arizona, y Laredo, Texas.

Este tipo de estrategias, de cero tolerancia, vienen a poner fin a la práctica conocida como "detener y liberar" al imponer a todos quienes sean aprehendidos una sentencia mínima de cárcel.

En la mayor parte de la frontera, donde aún no se aplican estas medidas, la mayoría de los indocumentados mexicanos detenidos son regresados a México en cuestión de horas, sin ser acusados de delito alguno ni enfrentar penas de cárcel.

La Patrulla Fronteriza decidió en El Paso, limitar la estrategia a un pequeño sector al oeste de la ciudad.

Voceros de la corporación informaron que el tramo fue escogido por el peligro que representa un canal de riego ubicado ahí y por ser una zona que sirve de corredor a grupos traficantes de droga.