El gobernador Rick Perry firmó una ley de seguridad interior con la que dijo continuarán los esfuerzos del estado para actuar donde el gobierno federal ha fallado en resguardar la frontera.

La nueva ley es independiente de los más de 100 millones de dólares del presupuesto estatal que ya han sido asignados a la seguridad interior.

Crea un Consejo de Seguridad Fronteriza nombrado por el gobernador para que apoye en la asignación de fondos, establece un sistema de ayuda mutua durante emergencias y amplía las capacidades de las agencias policiales para intervenir teléfonos.

Perry dijo que la intervención telefónica ayudará a acabar con violentos grupos de narcotraficantes y contrabandistas de seres humanos.

Indicó que el sistema de apoyo mutuo ayudará a las localidades vecinas al establecer distritos considerados zonas de desastre y auxiliar a que los municipios obtengan reembolsos de gastos.

"Esta ley retira obstáculos burocráticos cuando los segundos cuentan y hay vidas en juego", afirmó.