Depredadores sexuales recorren las redes en busca de menores

  • Algunas personas son capaces de usar los recursos de la red para detectar nuestro lado vulnerable.

El perfil del depredador digital
Las personas que tienden trampas a través de Internet para quedar con personas y asesinarlas o abusar de ellas son, mayoritariamente, hombres de entre 18 y 60 años. Más allá de esta descripción física, sin embargo, hay toda una serie de características psicológicas y de habilidades que explican cómo actúan para tender la trampa. Son las siguientes:

Son muy hábiles detectando vulnerabilidades

El enmascaramiento que ofrece el anonimato de Internet hace que sea sorprendentemente fácil conocer detalles de las víctimas que pueden ser utilizados para intuir sus vulnerabilidades.

as redes sociales ofrecen la posibilidad de conocer una cantidad importante de información acerca de una persona: gustos musicales, los locales más visitados, cómo es el círculo de amistades, etc.

Por otro lado, el hecho de no estar dialogando cara a cara con una persona hace que sea más fácil revelar informaciones íntimas, entre otras cosas porque se pierde el miedo a ver cómo el interlocutor reacciona de forma incómoda.

Estos dos factores hacen que el depredador digital pueda explotar sus habilidades a la hora de ofrecer una imagen personal que encaje totalmente con lo que la otra persona busca o quiere llegar a conocer. Caer bien es más sencillo si hay gustos en común.

Actúan solos
La posibilidad de actuar a través de Internet hace que los depredadores sexuales no necesiten la ayuda de nadie para tejer su plan; si quieren, pueden fingir ser dos personas a la vez para influir más en la víctima, mediante perfiles de usuario falsos.

Saben utilizar los recursos publicitarios

Los depredadores digitales son capaces de diseñar anuncios que resulten especialmente atractivos para ese perfil de víctima que se quiere atraer. Utilizan mensajes que captan la atención al momento y que expresan un mensaje claro, y los colocan en foros, aplicaciones para conocer gente, grupos virtuales específicos, etc.

En ocasiones, pueden llegar a hacer que el contenido de su mensaje encaje con lo que se sabe acerca de una potencial víctima para que, una vez publicado en un grupo con un número relativamente reducido de personas, alguien avise a quien interesa.

El abuso de la despersonalización

La despersonalización, que consiste en percibir a los demás como si fuesen objetos, es una de las características de las personas con un alto nivel de psicopatía o narcisismo, y en el caso de los depredadores digitales también está muy presente.

Internet no hace más que reforzar este grado de despersonalización, lo cual hace que el potencial sentimiento de culpa, que ya es muy bajo en los psicópatas, desaparezca casi por completo.

El depredador de los medios digitales se aprovecha tanto de las opciones de cubrir su identidad con un perfil de usuario falso como de las ventajas de no tener que interactuar cara a cara con la otra persona hasta que la trampa ya está tendida y "no hay marcha atrás".