Dic 2013 - Los demócratas hispanos de la Cámara de Representantes presentaron ayer los principios que deben guiar la búsqueda de consenso hacia una reforma de inmigración que permita otorgarle un camino hacia la ciudadanía estadounidense a cerca de 11 millones de indocumentados.

Tras unas presidenciales que acentuaron la importancia del electorado hispano, los miembros del Caucus Hispano del Congreso (CHC) advirtieron que la ola que arropa a Washington finalmente es favorable para resolver un tema que es fundamental para la comunidad latina.

“Queremos construir el consenso. Es tiempo de iniciar el baile”, dijo el congresista boricua Luis Gutiérrez, demócrata por Illinois y quien es el portavoz de los hispanos de la Cámara baja en el tema de inmigración.

Entre los nueve principios establecidos por los demócratas hispanos del Congreso, el primero es el que más les separa de los conservadores republicanos: facilitarle a los indocumentados el camino hacia la ciudadanía estadouniense, una vez se registren con el Gobierno federal y se verifique que no tiene antecedentes criminales.

La unidad familiar, incluso entre parejas con diferentes nacionalidades y del mismo sexo; incentivar la inmigración de los “inversionistas más brillantes e innovadores”; y construir sobre los avances logrados con la acción diferida para evitar deportar a los que llegaron a Estados Unidos de la mano de sus padres, son también parte indispensable de las propuestas demócratas.

Seguridad fronteriza

También reconocieron la necesidad de que haya un fortalecimiento razonable de la seguridad en las fronteras, como suelen exigir los republicanos; atender de forma equilibrada las necesidades de la industria agrícola, que permita a los trabajadores un camino hacia la naturalización; y crear un sistema que permita a los patronos verificar si sus empleados están autorizados para trabajar en Estados Unidos.

Junto a una treintena de miembros del Caucus Hispano del Congreso –incluido el único senador demócrata hispano, Robert Menéndez, y los boricuas José Serrano (Nueva York), Nydia Velázquez (Nueva York), y Pedro Pierluisi (comisionado de Puerto Rico residente en Washington)-, Gutiérrez recordó que desde 2004 los hispanos demócratas han reclamado una reforma en las leyes de inmigración que incluya un camino hacia la normalización de la situación de millones de indocumentados.

“La elección fue mandato para una reforma de inmigración que otorgue un camino hacia la ciudadanía para los indocumentados”, subrayó Menéndez, el único hispano en la mayoría demócrata del Senado federal.

Esta semana, los senadores republicanos Kay Bailey Hutchinson (Texas) y Jon Kyl (Arizona), que se retiran del Congreso al terminar 2012, anunciaron una medida que persigue suavizar la propuesta del DREAM Act de los demócratas, el cual ha promovido la normalización de la situación para los que llegaron a Estados Unidos de la mano de sus padres.

Tanto Menéndez como Gutiérrez hicieron claro que ellos no se han disparado a presentar alguno de sus antiguos proyectos de ley con el propósito de dar espacio a la negociación, de cara al próximo Congreso, en momentos en que el presidente Obama ha prometido atender el tema temprano en 2013.