El nuevo proyecto excluiría a todas las personas que llegaron de manera ilegal a los Estados Unidos desde el 2012 es decir beneficia a todas las personas sin papeles que llegaron hasta el 31 de diciembre del 2011 pero aun esto es un rumor que está sonando muy fuerte.

Asimismo, exigiría a todos los demandantes demostrar que estaban residiendo en Estados Unidos previo del 31 de diciembre del 2011, que no posean antecedentes penales y han laborado de forma continua o disponen seguridad financiera para que en un futuro no soliciten ayuda del Estado.

Esos requerimientos podrían eliminar a cientos de miles, de unos doce millones que residen de forma ilegal en Estados Unidos.

Pero algunos senadores republicanos del grupo que está negociando este proyecto pidieron un severo acatamiento de las normas y la seguridad fronteriza para seguir teniendo este problema de los indocumentados.