Solamente un 7% de los casi 300.000 casos de deportación que las autoridades estadounidenses se comprometieron a revisar pueden ser cerrados administrativamente, según un informe divulgado este lunes por un centro independiente.

"Hasta el 29 de mayo, los abogados de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) habían revisado 288.361 casos de inmigrantes en proceso de deportación", explicó el informe del Centro de Política de Inmigración.

De esos casos solamente 20.648 (7%) podrían ser cerrados administrativamente, lo que significa que esos indocumentados quedan en un "limbo legal" en Estados Unidos, sin ser expulsados del país pero tampoco con derecho oficial a trabajar.

El ICE solamente ha propuesto de forma oficial el "cierre administrativo" a 8.361 de esos inmigrantes ilegales, mientras que los poco más de 12.000 restantes aún deben obtener una respuesta definitiva.

El texto resalta que de esos 8.361 casos, casi 4.000 rechazaron el "cierre" de su expediente porque preferían que su caso llegara ante un juez, para poder obtener una solución definitiva.

La gran mayoría de los más de 288.000 casos examinados eran expedientes de gente que no está detenida, 232.181 en total, según el estudio.

De los 56.180 encarcelados, solamente 40 personas (un 0,07%) obtuvieron la posibilidad de que su expediente sea cancelado administrativamente.

El Centro de Política de Inmigración, con sede en Washington, obtuvo esos datos a partir de las estadísticas de una oficina de revisión de casos de inmigración del Departamento de Justicia.

La revisión de casi 300.000 casos de indocumentados se inició en noviembre pasado, oficialmente como parte de un giro en la política de deportaciones para centrarse exclusivamente en los indocumentados con antecedentes.

Esa nueva política de reevaluación de las deportaciones de gente que no había cometido ningún delito, excepto residir en el país sin papeles, fue también ofrecida por el gobierno estadounidense tras meses de presión de los grupos de defensa de los inmigrantes.

Bajo el gobierno de Barack Obama se han batido récords de deportaciones, más de un millón en tres años.

En Estados Unidos se calcula que hay unos 11,5 millones de inmigrantes ilegales.

Aunque el gobierno se comprometió a revisar 300.000 casos, en lo que va de año se han añadido al casillero otros 111.000, que en principio también serán revisados, asegura el Centro.