Por JESUS DAVILA - La distribución y el comercio de las drogas ilícitas en Puerto Rico constituyen fuentes de ingresos para un mercado laboral de decenas de miles de personas, lo que convierte ese renglón del contrabando

en un proveedor importante de empleos en esta nación caribeña que sirve de trasbordo en la ruta de los narcóticos.

Hasta ahora, la Policía nacional ha logrado detectar 1,200 puntos de venta de drogas en Puerto Rico y la descripción de las diversas plazas para operar podría elevar el cálculo a 24,000. Esa cifra resulta cónsona con el operativo que logró llevar a cabo la Policía en conjunto con la Agencia de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos