Millones de personas las que cada año utilizan las redes sociales para comunicarse con sus amigos, para promocionar sus negocios, para dar sus opiniones, saciar angustias y mostrar su intimidad. Pero tan vertiginoso avance también trae algunos efectos negativos como el aumento de peso y de deudas.

Así lo afirma un estudio que se publicará en junio de 2013, realizado por científicos de la Columbia Business School y la Universidad de Pittsburgh y presenta evidencia que sugiere que un mayor uso de la red social se asocia con un mayor índice de masa corporal y el aumento de los niveles de deuda en las tarjetas de crédito.
 
Al parecer la relación es la siguiente: en cinco experimentos, los investigadores demostraron que el uso de redes sociales aumenta la autoestima de los usuarios que se centran en sus amigos cercanos  mientras navegan. Este aumento de la autoestima es momentáneo y reduce el autocontrol, hace bajar la guardia, lo que conduce a un aumento de peso.
 
“Encontramos que esto sucede en una variedad de escenarios, que van desde la elección de alimentos saludables o poco saludables, hasta la cantidad de tiempo que las personas utilizan para resolver un desafío”, explicó Andrew T. Stephen, profesor asistente de la Universidad de Pittsburgh, y autor del estudio.
 
“También encontramos amplia evidencia de esto en dos contextos donde el control de uno mismo importa mucho: la salud y finanzas personales”, agregó el científico, que aseguró que llegaron a estas relaciones después de cotejar los datos con una serie de factores demográficos y socioeconómicos, que afectan mucho los comportamientos.
 
“Lo realmente sorprendente para nosotros fue que durante los estudios encontramos estos efectos después de tan sólo cinco minutos de navegar por Facebook. Parece que la gente no tiene que pasar mucho tiempo para ser psicológicamente afectada”.
 
A pesar de las conclusiones, el investigador Stephen considera que esta noticia no significa que haya que cerrar la cuenta o deshacerse de Facebook por completo. Basta con tener en cuenta estas posibles consecuencias negativas y usar la fuerza de voluntad para controlar lo que hacemos después de visitar nuestro muro.
 
“Estar informado de este tipo de consecuencias, tan sorprendentes como parecen, puede ayudarnos a evitar sufrirlas”, dijo. Y agregó que los políticos y los referentes sociales deberían también conocer estos datos, no para aplicar regulaciones, pero sí para ampliar el conocimiento general de cómo las redes sociales impactan en los usuarios..