Activistas pro-inmigrantes afirmaron que el Congreso aprobará este año la reforma migratoria integral pese al triunfo electoral en Massachusetts del republicano Scott Brown para el escaño que dejó vacante el senador Ted Kennedy.

Durante una conferencia telefónica, los defensores de esa reforma afirmaron que los resultados de los comicios especiales en Massachusetts esta semana, en los que Brown se impuso contra la demócrata Martha Coakley, son una clara señal del descontento popular con Washington ante los problemas tan acuciantes como la crisis económica.

A su juicio, una reforma migratoria integral será “clave” para la reactivación económica, porque añadirá unos 1,5 billones de dólares a la economía y contribuiría a la creación de cerca de un millón de empleos.

Con su victoria electoral, Brown se convirtió en el “voto número 41” en el Senado, con lo que los republicanos podrán torpedear la votación definitiva de la reforma de salud y cualquier otro proyecto de ley al que se opongan.

En el Senado, los demócratas necesitan 60 votos, de un total de 100, para proceder al debate y votación final de sus proyectos, pero ahora Brown les ha esfumado esa “supermayoría”.

Al igual que muchos republicanos y grupos conservadores afines, como la Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR), Brown cree que otorgar beneficios a los indocumentados sólo sirven de "imán" para la inmigración ilegal y alzan los gastos fiscales.

“A los latinos y a otros inmigrantes que les preocupa profundamente este asunto no verán con buenos ojos a los partidos y políticos que hablan bonito durante campañas políticas pero no toman acción cuando asumen el cargo”, dijo la presidenta del Consejo Nacional de La Raza, Janet Murguía.

Agregó que la comunidad inmigrante espera que tanto el presidente Barack Obama como el Congreso cumplan su promesa de reformar el sistema migratorio.

Por su parte, Ali Noorani, director del Foro Nacional de Inmigración y presidente de la campaña de la Reforma Migratoria para EE.UU., dijo que continuarán sus presiones porque la reforma “es clave para una robusta recuperación económica y los estadounidenses quieren que sus líderes en Washington demuestren resultados”.

Frank Sharry, director ejecutivo de America's Voice consideró que quienes vaticinan una derrota de la medida debido al ambiente tóxico en el Congreso “están muy equivocados”.

Los activistas insisten en que los republicanos perdieron el voto hispano en 2008 precisamente por sus posturas antiinmigrantes. Los latinos son un bloque electoral decisivo para los comicios legislativos de noviembre próximo y los presidenciales de 2012, recordaron.