La economía estadounidense está estructurada para reducir el costo de los recursos, esto es, los salarios de los trabajadores reemplazables, poco calificados.

La inmigración incrementa la oferta de tales trabajadores y ayuda a reducir los salarios. El trabajo barato incrementa la productividad y los beneficios para los empleadores, y permite un estilo de vida barato para los consumidores que obtienen bajos precios debido al trabajo barato. Pero estos no son vistos como "problemas"… El trabajador nomás.

La doble moral se manifiesta también en los impuestos que los inmigrantes deben pagar y de los cuales no obtendrán ningún beneficio.

En Estados Unidos, los ciudadanos naturales se benefician con unos 37,000 millones de dólares por año aportados a la economía nacional por la actividad de los inmigrantes, según La Organización Internacional para las Migraciones (OIM)

Los progresistas bien podrían enmarcar la situación como el tema del Trabajo Barato o del Estilo de vida Barato.