A pesar de la crisis en el presupuesto fiscal, el control de inmigración concentra la mayor cantidad de recursos federales. Así lo concluyó un nuevo reporte, difundido ayer, por el Instituto de Política Migratoria, MPI.

Durante el año fiscal 2012, se invirtieron 18,000 millones de dólares en este sector. Mientras en el Congreso, los recortes dominan la agenda, los números cuentan otra historia.

El nuevo informe indicó que el país gasta más dinero en el control de inmigración, que en todos los recursos combinados de las agencias que supervisan el cumplimiento de la ley. Entre ellas la DEA, FBI, US Marshals y ATF. En total, el gasto de las cuatro, fue de 14,400 millones de dólares.

Desde la implementación de la ley de inmigración, hace 26 años, el Gobierno ha gastado 219,000 millones de dólares en asegurar la frontera.

El reporte indicó también, que desde 1990, cuatro millones de indocumentados han sido deportados, con un aumento significativo a lo largo de los años. Desde 30,039 en 1990 a 391,953 en el año fiscal 2011.

El documento destaca además, que los 430 mil indocumentados detenidos en el año fiscal 2011, sobrepasan el total de reos en todas las cárceles del país.