El control de inmigración primero, se ha convertido en la política de facto en el país. El gasto de las dos agencias dedicadas al control de inmigración CBP e ICE además de US VISIT, ha sobrepasado los 17,900 millones, 15 veces más, que cuando la ley de inmigración fue implementada", agrega.

El reporte indica que desde este período, diferentes gobiernos y congresos, han logrado lo que los proponentes de la política de "control de la frontera primero", han impuesto como una precondición para reformar la ley.

A pesar de esto, el informe destaca áreas en que todavía se puede mejorar. Entre ellas, menciona los puertos de entrada por tierra como un desafío creciente. "La diferencia entre el número de arrestos entre los puertos de entrada y aquellos a los que se les niega el ingreso se está reduciendo", dice.

En el año fiscal 2000, los puertos de entrada triplicaron el número de personas no admitidas, que fue de 559 mil. Pero en 2011, la diferencia fue de 1.5 veces más. "A pesar de los avances significativos, los puertos de entrada por tierra, no han experimentado mejoras a la par con el control de inmigración", resalta el documento.

Sin embargo, en el escenario de que el país implemente mejoras en este sector, MPI anticipa que habrá un aumento de personas que se queden más allá del tiempo permitido por sus visas.

Es probable que las cifras entregadas en este reporte sean usadas tanto por legisladores como activistas, para impulsar el debate sobre una reforma migratoria y prevenir concesiones desproporcionadas en seguridad fronteriza en la mesa de negociaciones.