Carlos Pereira, director ejecutivo del Centro de Orientación del Inmigrante (CODI) en Miami, dijo que la medida permitirá a los haitianos trabajar en Estados Unidos, viajar a su país para conocer de manera directa las necesidades de sus familiares y ayudarles con el envío de remesas.

“Es la mejor medida porque en este momento hay ayuda internacional, pero cuando se comience a olvidar la situación, ellos pueden tener la oportunidad de tener una clara visión de lo que se necesita para la reconstrucción de su país y el bienestar de su gente”, expresó el activista de origen hondureño.

El TPS, resaltó, fue una "bendición para nosotros los hondureños" porque les permitió a algunos mantenerse en EE.UU. sin la amenaza de la deportación y la oportunidad de reconstruir Honduras.

Estados Unidos concedió el TPS a los hondureños y nicaragüenses que llegaron al país antes de finales de 1998, tras el huracán "Mitch" que azotó ese año a Centroamérica.

También se ha otorgado a unos 250.000 inmigrantes salvadoreños tras los terremotos que sacudieron El Salvador en 2001.

La Coalición de Inmigrantes de Florida se mostró complacida “de ver que la administración de Obama hizo lo correcto” y anunció que celebraran una vigilia para recordar “a aquellos que hemos perdido en Haití”.

Bill Nelson, senador demócrata por Florida, manifestó que “era lo correcto” porque a los haitianos que ya están en el país no se les permitía ganar dinero para su propio sustento y tampoco enviar remesas a sus familias.

Los congresistas republicanos Lincoln y Mario Díaz-Balart expresaron gratitud a Obama y a la Secretaria del Departamento de Seguridad Interna, Janet Napolitano, por otorgar el TPS a los haitianos.

“Le agradezco al Presidente Obama su otorgamiento del TPS a los haitianos en Estados Unidos. Es un gesto humanitario que merece felicitación”, dijo Lincoln Díaz-Balart en un comunicado.

Su hermano, Mario, también manifestó agradecimiento a Obama y consideró la medida como "oportuna, compasiva y de mucha necesidad".

El TPS estará vigente por 18 meses y beneficiará solo a los haitianos que ya estaban en Estados Unidos cuando ocurrió el terremoto.

“Es un acto de justicia fundamental. Es importante que se le dé apoyo en este momento tan difícil. La población haitiana no ha sido tratada con justicia ni igualdad (antes de la tragedia) por parte de las autoridades de nuestro paí”, dijo Marín Pérez, director de la Alianza de Liderazgo Latino, que agrupa el mayor número de organizaciones latinas Nueva York y que había pedido el beneficio