La Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, anunció este viernes 15 de junio de 2012  que con vigencia inmediata, ciertos jóvenes que entraron en los Estados Unidos siendo menores de 16 años y que no presentan un riesgo para la seguridad nacional ni para la seguridad pública serán considerados para recibir alivio contra la deportación.

La medida es de alivio temporal para cientos de miles de personas que esperan beneficiarse del proyecto de ley Dream Act.

Napolitano reconoció que “las leyes de inmigración de nuestro país deben hacerse cumplir de una manera firme y sensata,  pero no están diseñadas para hacerse cumplir ciegamente sin tener en cuenta las circunstancias individuales de cada caso. Ni están diseñadas para deportar a jóvenes productivos a países donde puede que no hayan vivido nunca o que ni siquiera hablen el idioma".

El anuncio ocurre días después de que activistas a favor del Dream Act anunciaran planes de tomar oficinas de campaña del presidente Barack Obama para presionarlo a emitir una orden ejecutiva que detenga las deportaciones, mientras el mandatario corteja activamente el voto hispano, crucial en varios estados, en su búsqueda de la reelección en noviembre.

Los requisitos para beneficiarse con esta medida es haber ingresado a Estados Unidos al menos de 16 años de edad, haber residido de manera continua en el país durante los últimos cinco años y encontrarse actualmente en su territorio y cursar estudios actualmente, haber culminado la educación secundaria, obtenido un certificado de educación general (GED por sus siglas en inglés) o haber servido en las Fuerzas Armadas y la Guardia Costera y no ser mayor de 30 años.

También necesitan no haber sido sentenciados por delitos mayores, por faltas menores importantes, ni representar amenaza alguna a la seguridad pública.

Los requisitos coinciden con los estipulados en el proyecto de ley del Drem Act, aprobado por la cámara baja en 2010 pero que no obtuvo los votos necesarios en el Senado y que buscaba beneficiar a un grupo de personas con esas características. Sin embargo, funcionarios del gobierno estadounidense que hablaron con The Associated Press a condición de mantener el anonimato, dejaron claro que el beneficio administrativo anunciado el viernes será otorgado tras evaluar a cada solicitud por separado.

"La suspensión de la deportación es temporal, es un beneficio por dos años y renovable, pero no es una solución permanente", dijo una de las fuentes. "Para que haya una solución permanente, el Congreso necesita actuar. Así que el gobierno seguirá empujando para lograr la aprobación del Dream Act y de una reforma migratoria integral" que resuelva la situación de 11 millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos sin la debida documentación.

Numerosos republicanos se han opuesto a cualquier reforma migratoria, incluyendo el Dream Act, porque lo consideran una amnistía a personas que violaron las leyes estadounidenses. El aspirante republicano Mitt Romney ha dicho que vetaría el Dream Act de llegar a la Casa Blanca.

Los latinos representaron más de 7% de los votantes en la elección presidencial de 2008, según el Pew Hispanic Center, y su presencia es aún mayor en Nevada, Nuevo México, Colorado y Florida.