Tel: 1-888-ABOGADA - La llamada "Acción Diferida" suspende las deportaciones, otorga permisos de trabajo y la posibilidad de obtener una licencia de manejo a 1.4 millones de estudiantes menores de 31 años, que hayan entrado al país ilegalmente y que no tengan antecedentes penales.

Esta semana la gobernadora Jan Brewer de Arizona firmó una orden negando las licencias de manejo a los "dreamers", apenas después de que entró en vigor la Acción Diferida. Pero esta postura ha generado dudas legales sobre el poder del estado sobre una orden ejecutiva presidencial.

"Al contrario de Arizona, California reconoce la importancia de la comunidad inmigrante y prioritiza la seguridad pública sobre la demagogia", comentó Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

"Es una victoria increíble", celebró por su parte el asambleísta estatal Gil Cedillo. "Es la primera vez en dos décadas que daremos licencias de manejo a los indocumentados", agregó.

Después de 15 años de lucha, Cedillo ha decidido retirarse de la legislatura estatal sin presentar su propuesta de ley que pide licencias de conducir para las personas sin documentos en California.

Ayer, el aspirante al Distrito 1 del Concejo de Los Ángeles afirmó que la Acción Diferida es otro paso hacia la reforma migratoria. "Ahora estos jóvenes podrán manejar legítimamente, vivir en paz, no ser deportados, trabajar, comprar casas. Es una victoria importante", dijo Cedillo.

Este año han entrado en vigor otras disposiciones a favor de los indocumentados, como la legislación que pide a las agencias del orden de todo el estado que no confisquen los coches de los automovilistas sin licencia en los retenes de sobriedad, y un protocolo en Los Ángeles que eliminó los decomisos por 30 días si se cumplen con ciertos requisitos.

"Ha habido muchas victorias después de que por muchos años no ganamos nada", señaló Cedillo.

Para Cabrera, el siguiente paso debe estar enfocado en pedir al gobernador de California, Jerry Brown, que otorgue licencias a todos los inmigrantes sin papeles, documento que les niegan desde la década de 1990. "Es lo que necesita el estado", mencionó el portavoz de CHIRLA.