Apoyo de Una Reforma Migratoria Amplia para LegalizacionWashington D.C. - Cientos de organizaciones nacionales afinan la estrategia de apoyo y defensa de una reforma migratoria amplia con vía de legalización y presionar al gobierno y al Congreso por el inicio de un debate postergado en los últimos cinco años, la Casa Blanca anunció un encuentro entre el presidente Barack Obama y los senadores que redactan una propuesta que podría ser entregada en el curso de las próximas semanas.

Nicholas Shapiro, vocero de la Casa Blanca, dijo que Obama se reunirá con los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), quienes trabajan en la redacción de una propuesta que incluiría una vía de legalización para millones de indocumentados.

El presidente "está ansioso por escuchar más sobre los esfuerzos (de los senadores) para redactar una iniciativa bipartidista", confirmó Shapiro. Schumer preside el Comité de Inmigración del poderoso Comité Judicial del Senado y viene trabajando en el tema desde mediados del año pasado.

En agosto, se había anticipado que el legislador presentaría una propuesta de reforma migratoria comprensiva los primeros días de septiembre, pero el paso fue cancelado por falta de respaldo bipartidista.

Para que el Congreso apruebe una reforma migratoria se necesitan 60 votos en el Senado y 218 en la Cámara de Representantes. Si bien los demócratas cuentan con 57 asientos, más el respaldo de los dos puestos independientes, entre 10 y 12 congresistas del partido de Obama no apoyan un plan que incluya una vía de legalización de indocumentados, postura que ha frenado los debates en los últimos cuatro años.   

Durante la campaña presidencial 2008, el entonces candidato Obama prometió que trataría el tema de la reforma migratoria en los primeros 100 días de su mandato, promesa que luego ajustó al primer año de ejercicio administrativo. Sin embargo, el debate se ha visto truncado debido a varios factores: la crisis económica, las guerras en Irak y Afganistán y la demora en la aprobación de la reforma de salud, debate que arrancó el 5 de marzo de 2009.

¿Debería el Presidente Barack Obama presionar al Congreso para que comience de inmediato el debate de la reforma migratoria? Comente aquí.

Pero la aprobación de éste tampoco garantiza el comienzo del debate migratorio, porque otros temas siguen ocupando los primeros lugares en las prioridades de la Casa Blanca, a saber la reforma energética, medio ambiente, educación y  combustibles, entre otros.

La población de inmigrantes indocumentados estimados por el gobierno en 10.8 millones y en 11.6 por el Hispanic Pew Center y las organizaciones que reclaman y defienden sus derechos y una vía de legalización, han expresado decepción por el retraso del debate en el curso de 2009 y se organizan para una marcha el 21 de marzo en Washington DC, el primer paso de un serie de protestas y presiones a la Casa Blanca y al Congreso.

El movimiento retoma las multitudinarias manifestaciones de la primavera de 2006, cuando cientos de miles de inmigrantes salieron a las calles en las principales ciudades de alta concentración hispana, entre ellas Los Ángeles, Phoenix, Chicago y Nueva York, para pedirle al Congreso que aprobara una reforma migratoria amplia que incluyera una vía hacia la legalización para indocumentados que llevan tiempo en el país y pagan impuestos.

El esfuerzo, que evocó el movimiento por los derechos civiles que lideró el reverendo Martin Luther King en l década de los años sesenta, no prosperó y en el país de desató una ola antiinmigrante acompañada de redadas y un fuerte incremento de deportaciones de extranjeros sin autorización para permanecer en el país.

La estadía indocumentada es una falta de carácter civil no criminal.

Asimismo, más de 800 organizaciones y grupos nacionales continúan adelante con los preparativos de la marcha del 21 de marzo, en Washington DC, donde piensan reunir a unas 100 mil personas, el primero de varias otras movilizaciones de respaldo a la legalización de indocumentados