Estados Unidos - El gobierno expande un programa que recaba huellas digitales de detenidos para determinar si son indocumentados, suscitando quejas de gobiernos locales y de grupos activistas.

La iniciativa aún no genera tanta polémica como la ley de Arizona que penaliza la inmigración ilegal, pero a la larga podría tener mayor impacto, ya que podría llevar a que miles de inmigrantes sean deportados.

El comandante policial de San Francisco se negó a cumplir con el plan y el concejo municipal de Washington, D.C., impidió su implementación en la capital del país. La legislatura de Colorado debate el tema y varios grupos pro inmigrantes ya enviaron carta al gobernador de ese estado denunciando el plan. Ellos aseguran que haría que muchos inmigrantes se nieguen a cooperar con la policía “para no verse metidos en líos de inmigración”.

El programa Secure Communities (“Comunidades seguras”), estipula la toma de huellas dactilares de toda persona que sea detenida, y el cotejo de ellas con registros del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional.

Desde el 2007, un total de 467 jurisdicciones en 26 estados se han incorporado a Secure Communities. La Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció que lo tendrá en todas las cárceles del país para el 2013.

Sunita Patel, una abogada de Nueva York, entabló una demanda a nobre del grupo pro inmigrante Red Nacional Organizadora de Jornaleros. Patel dice que el programa puede superar a la ley de Arizona en cuanto deportaciones.

“Esto tiene el potencial de revolucionar el sistema de procesamiento de inmigrantes”, dijo Patel.

Entre el 27 de octubre del 2008 hasta fines de mayo pasado, casi 2,6 millones de personas fueron sometidas a la prueba. De ellas, casi 35.000 fueron identificadas como indocumentados con delitos graves, dijo el ICE