Noviembre 2010 - El polvo todavía no parece haberse asentado en el Capitolio cuando se habla del futuro de inmigración. Tanto en el periodo que resta del año, como para el próximo Congreso. Un escenario que ofrecerá más claridad durante las próximas semanas.

Ayer, el futuro presidente de la Cámara de Representantes John Boehner (R-OH-8) no tomó preguntas de la prensa hispana en su conferencia de prensa. Sin embargo, a finales de noviembre o comienzos de diciembre, tendrá la oportunidad de dar la primera señal concreta sobre su perspectiva en inmigración.

Lo hará cuando se elijan los presidentes de los respectivos comités del Congreso. La mayoría republicana, que será determinada la próxima semana, escogerá diversos representantes regionales, los que luego de ser designados, realizarán una votación junto al liderazgo.

La mayoría de los activistas esperan que el seleccionado para el Comité Judicial sea Lamar Smith (R-TX-21) y para el Subcomité de Inmigración, sea Steve King (R-IA-5), por ser los congresistas republicanos de más alto rango en estas áreas.

Smith es reconocido por tener una postura rígida en asuntos migratorios y ya ha declarado tras las elecciones, que "el cumplimiento de la ley es algo crítico para la seguridad nacional y la prosperidad económica".

Pero fuentes de la coalición conservadora en el Congreso, aseguran que respecto al liderazgo "es muy temprano para asumir que habrá una posición sólo enfocada en el cumplimiento de la ley. Ha habido conversaciones respecto a diferentes planes sobre el área de inmigración".

La experta en estrategia republicana, Ana Navarro, aseguró ayer en una llamada con medios de comunicación, que "hay espacios para llegar a compromisos, aunque tal vez no sea el mismo lenguaje que hemos visto en el pasado".

Navarro aseguró que no ha tenido conversaciones con Boehner o su personal respecto a inmigración, pero sí especificó que ha hablado con senadores republicanos respecto al Dream Act, considerando el periodo de trabajo del Congreso que acaba en diciembre.

"Existe un deseo de hacer algo en particular con Dream Act. Pero la comunidad hispana e inmigrante debe entender que se requerirá de cambios y compromisos que lo hagan aceptable", dijo."No hacerlo permanente, recortar la edad, poner otros requisitos.

Hay maneras de trabajarlo", agregó. Esta aproximación no ha llegado todavía a oídos de organizaciones de derechos civiles vinculadas al tema. En tanto, la encuesta difundida por Lake Research Partners ayer, no parece entregar nuevos incentivos al Congreso para enfatizar medidas migratorias. En el estudio realizado por teléfono a 1200 votantes, entre el 31 de octubre y 2 de noviembre, sólo un 2% consideró inmigración como un tema importante a la hora de votar.No obstante, al ser consultados específicamente sobre esta área, los encuestados dieron su apoyo mayoritario a una reforma integral, con un 67%