Activistas reconocieron hoy la dificultad de impulsar una reforma migratoria en Estados Unidos, tras el triunfo electoral de los republicanos, que arrebataron a los demócratas el control de la Cámara de Representantes.

"La reforma migratoria no está muerta porque las organizaciones y familias no la dejarán morir, porque es el futuro de sus familias", dijo en una videoconferencia Angélica Salas, de la Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Ángeles (CHIRLA).

Reconoció que el esfuerzo "será muy difícil", pero que las organizaciones proinmigrantes continuarán "como en el pasado" con un acercamiento al liderazgo republicano a fin de lograr "un alivio para nuestras familias".

Agregó que los votantes latinos indicaron que además de la economía, el tema de la inmigración es una prioridad, según un sondeo de la firma Latino Decisions.

Los latinos influyeron en cerradas contiendas en varios estados del país como Colorado, Nevada y California, manifestó Salas.

Señaló que los latinos no permitirán que los "confundan" con llamados a que se abstengan a votar ante la falta de acción en materia inmigratoria.

Gaby Pacheco, cofundadora de la organización Trail of Dreams, que impulsa el proyecto Dream Act para legalizar a miles de jóvenes indocumentados, dijo que visitó a familias hispanas para que acudieran a las urnas como una forma de votar por aquellos que no pueden hacerlo por su estatus migratorio.

Expresó su confianza en que el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, que logró su reelección gracias al voto latino, vuelva a presentar la iniciativa Dream Act antes de enero próximo, cuando el nuevo Congreso iniciará sesiones.

Sobre el triunfo de latinos republicanos Susana Martínez y Brian Sandoval, como gobernadores de Nuevo México y Nevada, en forma respectiva, indicaron que por su apoyo a medidas antiinmigratorias perdieron votos entre la comunidad hispana