¿Por qué se estancan las carreras profesionales?
Muchos profesionales se quejan de que su carrera no progresa, de que hace años que hacen lo mismo, ganan lo mismo y tienen el mismo tipo de clientes. La queja en sí misma no hace que la situación cambie. La queja debe motivar una reflexión profunda porque todos sabemos que si desconocemos por qué ocurre algo difícilmente podremos buscarle solución.

He aquí algunos motivos por los que las carreras profesionales se estancan:

* Por exceso de ego personal (muestra de inseguridad y debilidad) que impide evolucionar. Si uno cree que ya es muy bueno, no hará nada por mejorar. Esta creencia es una paradoja porque si uno es tan bueno… ¿Cómo es que no obtiene buenos resultados (o los resultados que desea)?

* Miedo a arriesgar y falta de ambición, es decir, incapacidad de crear las propias circunstancias. El éxito requiere que el profesional sea capaz de asumir riesgos.

* No saber escoger a los socios y profesionales adecuados, que nos complementen y faciliten ser mejores profesionales. Algunos socios son los garantes del status quo, de la involución del despacho, lo que acaba implicando la pérdida de competitividad del mismo.

* Centrarse en tareas a corto plazo, olvidándose de la importancia de centrarse también en proyectos, para crear marca y ser una referencia en el mercado.

* Inexistencia de inversión en habilidades personales y directivas (capacidad de comunicación, comercial, trabajo en equipo, negociación, empatía, etc.), que ayuden a contrarrestar las debilidades del profesional.

* Falta de formación continua orientada, es decir, coherente con la estrategia del despacho, si ésta existe.

* Falta de clarividencia estratégica del despacho y carencia de marketing personal, o sea, la construcción metódica de una imagen, basada en quien es el profesional y lo que es, que llame la atención del mercado y sea preferida a la de los competidores.

Cuando el profesional o el despacho sienten insatisfacción o frustración (estancamiento) es el momento de pensar qué podemos hacer para cambiar esta dinámica que nos limita.

Madurar como profesional, en el fondo, implica ganar autoestima y saber gestionar los propios miedos (pocas veces reconocidos de manera explícita), que tanto frenan a los profesionales y, por extensión, a los despachos.

“Si no quieres correr riesgos en la vida, ya has decidido que no deseas crecer” (Shirley Hufstedler)

© Francesc Domínguez, consultor de marketing, socio de Barton Consultants.