El Departamento de Justicia presentó muestras que las cifras de violencia doméstica en el país disminuyeron en más del 50 por ciento entre 1993 y el 2004.

En 1993, se registraron 5.8 incidentes de violencia doméstica, sin resultados fatales, por cada 1,000 habitantes mayores de 12 años. En el 2004, el número de hechos registrados había bajado a 2.6. 

Igualmente, disminuyeron los homicidios entre las personas que la Oficina de Estadísticas del Departamento de Justicia llama “compañeros íntimos”. De 2,269 en 1993 se redujeron a 1.544 en el 2004, una disminución del 30 por ciento.

El bajón, según los expertos, se debe al aumento en la prevención, la educación y las advertencias por parte de las autoridades encargadas del hacer cumplir las leyes.

“Muchas parejas latinas ya están conscientes del riesgo que conlleva para su estabilidad como pareja y el cuidado de los hijos el cometer violencia doméstica”, comentó a Efe Niza Rodríguez, psicóloga de Los Angeles especializada en la familia.

“Cuando se presenta un posible caso de violencia en el hogar, las autoridades obligan a la pareja a asistir a sesiones de educación que les muestran cómo convivir mejor y les advierten sobre el riesgo de perder el cuid

El Departamento de Justicia define la violencia doméstica como la que comete un actual o anterior esposo o esposa, novio o novia, o pareja del mismo sexo de la víctima.

Entre las mujeres latinas, la tasa disminuyó de 11.4 casos por cada 1,000 habitantes en 1993 a 4,6 casos por 1,000 en el 2004, según el informe.

La participación de la comunidad, unida a la intervención oportuna de entidades especializadas, también ha desempeñado un papel importante en la prevención de la violencia en el hogar.

“Tuve una discusión con mi esposo y el niño comenzó a llorar. Cuando ya estábamos calmados, llegó la policía. Un vecino los había llamado”, contó a Efe una madre latina que no quiso ser identificada. “Después de varias entrevistas con una trabajadora social, tuvimos que asistir a sesiones educativas que nos sirvieron para mejorar nuestra relación. Tomamos consciencia del riesgo que corremos de perder la custodia del niño por una pelea innecesaria”, agregó la madre.

Las agresiones contra hombres latinos han aumentando desde 1999, para llegar en el 2004 a una tasa de 1.3 por cada 1000.

El mayor riesgo de ataque lo corren las mujeres separadas. La tasa en ese caso es de 41.8 por cada 1,000 personas, aunque se ha reducido a la mitad desde 1993.

En base a las denuncias, las mujeres asiáticas tienen los más bajos índices de violencia doméstica, con un promedio de 1.5 casos por cada 1,000 habitantes.