Madrid - El ramo del seguro del
automóvil va de mal en peor y últimamente no consigue levantar cabeza.
Los datos son concluyentes, al término del primer trimestre de este año,
el resultado técnico de este ramo suponía un 6,26% de las primas
imputadas del negocio retenido frente al 11,77% de un año antes, según
datos elaborados por ICEA. Automóviles ha sido el ramo que peor
comportamiento ha tenido en ese tiempo. En valores absolutos el
resultado de la cuenta técnica fue de 166 millones de euros, con una
caída del 44,3%. Y estos son solo los datos más recientes, ya que autos
lleva varios años de capa caída. Los técnicos argumentan que todo ello
se debe a la guerra de precios que desde hace años vive el sector, pero
además, la crisis de la que no logramos salir ha venido a agudizar
todavía más el problema.
El seguro de automóviles
tradicionalmente ha sido objeto de atención preferente por la mayoría de
las aseguradoras, que en muchos casos lo han utilizado como el método
más rápido para crecer en primas, debido al uso masivo del vehículo y a
la obligación legal de asegurarlo. En años de bonanza, como los pasados,
las compañías han conseguido buenos beneficios con este ramo, por lo
que podían rebajar el precio de las pólizas o dar mayores coberturas sin
problemas para retener a sus asegurados o atraer a nuevos clientes.
Además,
la imposición del carnet de conducir por puntos y el progresivo
endurecimiento de las normas de tráfico produjeron una importante
reducción de la siniestralidad, sobre todo en lo referente a accidentes
con víctimas mortales. Y al reducirse esa partida de gastos para las
compañías, éstas podían bajar sus precios en la misma proporción de lo
que se ahorraban por siniestros. Pero parece que en ese punto estamos
tocando fondo, ya que la siniestralidad ha empeorado en más de dos
puntos en el último año, al pasar del 79,01% a finales de marzo de 2010
al 81,11% al término del primer trimestre del año en curso.
Actualmente
la situación del ramo del automóvil se empieza a poner dura, pero que
muy dura. La crisis internacional, que se está prolongando más en el
tiempo en nuestro país, ha provocado una drástica caída de las ventas de
automóviles, que sólo han podido levantar cabeza momentáneamente con
los planes de ayuda del Gobierno, lo que ha ocasionado un importante
descenso de la nueva producción de seguros. Y, por otra, el aumento del
paro y el descenso de los ingresos de las familias, lo que las ha
llevado reducir drásticamente la partida de gastos, entre ellos los
seguros. En el caso del seguro de autos, como existe la obligación de
asegurarlos, para abaratar costes, lo que han hecho ha sido reducir
coberturas y pasar del "todo riesgo" a simplemente la "cobertura
obligatoria".
Liberty, en sus trece
Como
gran conocedor del ramo, José María Dot, presidente de Grupo Liberty,
que se jubilará a final de año, se atrevió a dar su visión particular de
la situación del seguro de autos y señaló que tendrá este año una
evolución similar a la de 2010, debido sobre todo al estancamiento de la
prima media. Respecto a los resultados, afirmó que las consecuencias
del progresivo envejecimiento del parque automovilístico, porque "no se
venden coches" pueden derivar en un aumento de la frecuencia siniestral,
como así está ocurriendo según lo confirman los datos de ICEA.
Para
Dot, las compañías deben prestar atención a los cambios de mentalidad
del consumidor, que en estos momentos, por la crisis y el paro, está más
preocupado por el precio y que recibe mucha más informado sobre todas
las opciones de tarifas que tiene gracias a Internet, lo que no
permitirá subir la prima media.
Respecto a los precios, hay una
compañía (Direct Seguros) que publica todos los meses un "índice de
precios del seguro", en el que registra le evolución de los precios
según las datos que maneja. En el índice correspondiente al mes de
mayo, que se publicó a mediados de junio, los precios del seguro se
mantienen estables con pequeñas variaciones en líneas generales, pero
pueden alcanzar apreciables diferencias de una compañía a otra, que
pueden ir desde subidas del 4% a descensos del 6%.
Y es que
muchas aseguradoras en vez de subir las primas las están bajando, en
principio para atraer a nuevos clientes, pero en algunos casos, también
para conservar a sus asegurados de toda la vida. Y hay quien se ha
mostrado muy crítico con estas prácticas y con la guerra de precios que
hay en el ramo. Quizás sea el consejero delegado de AXA, Javier de
Agustín, el más crítico de todos, quien en un encuentro organizado por
la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) a finales
del pasado mes, condenó taxativamente "el uso y el abuso de campañas
comerciales sin justificación en el ramo de autos".
A este
respecto se pueden ver a diario en televisión anuncios de compañías de
seguros en los que se ofrecen dos seguros de auto por el precio de uno o
descuentos del 50% de la prima en el primer año...Para De Agustín,
"estas campañas distorsionan el mercado y dan mala imagen al sector
asegurador. Muchas veces se le dice al cliente que va a pagar la mitad,
pero hay que mirar bien las coberturas para saber si lo que se va a
recibir no es la mitad del seguro".
AXA y el automóvil
El
consejero delegado de AXA considera que con estos descuentos, las
nuevas entradas de clientes las pagan lo antiguos asegurados y se
producen situaciones de flujo y reflujo, que llevan a decepciones a la
hora de renovar los seguros, con la consiguiente insatisfacción del
cliente a medio plazo. Además, todo ello lleva a que se produzca una
enorme volatilidad en el mercado, en el que son muchos los clientes que
cambian de compañía cada año.
A pesar de todo, De Agustín está
convencido de que "a pesar de estas campañas, los precios en autos han
tocado fondo y deberían iniciar una subida suave". Y también apuntó un
problema añadido que se van a encontrar a la vuelta de la esquina y es
la reforma del Baremo de indemnización a las víctimas de accidentes de
tráfico que va a traer consigo un incremento, que puede ser sustancial,
de las indemnizaciones que se pagan actualmente.
Otra cuestión que también puede encarecer algunas pólizas
de automóviles es la directiva de género de la Unión Europea, por la
cual las compañías de seguros no pueden aplicar primas distintas según
el género del asegurado. La publicación de esta directiva ha provocado
una cierta confusión entre las aseguradoras europeas, sobre todo en lo
referente a cuando se empieza a aplicar, después de que el Tribunal de
Justicia Europeo declaró en el caso la asociación belga de consumidores
Test-Achats, que sólo afecta a los nuevos contratos de seguros
celebrados después del 21 de diciembre de 2012.
Para aclarar
la situación definitivamente, el Comité Europeo de Seguros (CEA) ha
solicitado a la Comisión Europea que confirme de forma urgente los
cambios impuestos por la directiva de género, ya que las aseguradoras
necesitan una confirmación explícita lo más pronto posible para poder
adaptar sus contratos y procesos.
La directora general del
Comité Europeo de Seguros (CEA), Michaella Köller, Afirmó en un
comunicado que esa sentencia podría provocar un aumento del precio de
las primas y, a la vez, una reducción de los beneficios de las
aseguradoras, además de un recorte de las opciones a disposición de los
consumidores. Y, como para muestra vale un botón, Köller puso el ejemplo
de lo sucedido en Bélgica en 2007, cuando se aplicaron las mismas
tarifas para ambos sexos en el seguro de responsabilidad civil: a las
mujeres jóvenes se les aplicó un aumento de la prima de casi el 16%,
mientras que a los hombres jóvenes se quedó en torno al 4%.
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