REFORMA DE LAS LEYES DE INMIGRACION Y AUTORIDAD PRESIDENCIAL
Hace dos años y medio, el Presidente hizo campañas por una reforma migratoria, ganando la elección. Desde entonces, la única acción del Presidente ha sido adherir más agentes en las fronteras, mas cercas, arrestos y deportaciones de extranjeros indocumentados. El prometió arrestar y deportar solamente a inmigrantes indocumentados criminales. En realidad, él ha hecho lo opuesto, arrestando y deportando a indocumentados que no son criminales o que han cometido un delito menor, separándolos de sus cónyuges e hijos, por lo tanto creando enormes dificultades y ansiedad a la comunidad latina y otras comunidades inmigrantes. Su Programa de Comunidades Seguras hace que la policía local y estatal mande huellas digitales de cualquier persona que detengan al Servicio de Inmigración para una verificación en su base de datos. Como resultado, la policía se está tomando bastante tiempo en arrestos de inmigración que no pueden atender apropiadamente a las actividades criminales, por lo tanto la seguridad pública se ha puesto en peligro y la cooperación de la comunidad ha sido obstruida. El Presidente solamente ha respondido a las críticas públicas por haber fallado en instituir una reforma, diciendo que él ha sido obstruido por el Congreso.
¿QUE PUEDE HACER EL PRESIDENTE SIN EL CONGRESO? Para ayudar a resolver el camino obstruido impuesto por la inacción del Congreso, el Presidente tiene el poder y autoridad de hacer lo siguiente sin el congreso:
1. El puede detener a los estados, como Arizona, de establecer sus leyes migratorias hostiles que permiten a los oficiales de paz de Arizona a arrestar a cualquier persona que parezca extranjero. El Fiscal General de los Estados Unidos puede actuar en la Corte Federal para detener cualquier ley hostil de los estados en contra de inmigrantes porque la jurisdicción exclusiva de inmigración se encuentra solamente en la jurisdicción del Gobierno Federal.
2. El puede otorgar inmunidad de deportación a menores quienes fueron traídos inocentemente a los Estados Unidos sin papeles y ahora no pueden obtener permiso para trabajar o ir a la escuela o la Universidad. El también puede otorgar inmunidad a extranjeros indocumentados quienes han peleado por igualdad de derechos en el trabajo y los empleadores por venganza buscan deportarlos.
3. El puede detener el uso del sistema E-verify (Verificación Electrónica), una base de datos federal, porque no es fiable y ha llevado a muchas personas, tanto como legales e ilegales, a perder su empleo.
4. El puede ordenar al Servicio de Inmigración que permita a inmigrantes ilegales quienes tienen familiares inmediatos, que sean ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, el derecho de ajustar su estatus en los Estados Unidos, sin tener que regresar a sus países para una visa de inmigración. Estos inmigrantes ilegales son elegibles a recibir la residencia pero bajo la ley actual, ellos son requeridos a salir de los Estados Unidos y regresar a su país. Bajo la ley actual, aunque estos extranjeros califiquen a la residencia permanente, una vez que salen, ellos frecuentemente se encuentran estancados porque los consulados son severos y se enfocan en castigarlos por haber entrado sin visas o por haberse quedado más tiempo del permitido; ellos son frecuentemente prevenidos en reunirse con sus cónyuges e hijos en los Estados Unidos.
5. El Presidente puede fortalecer los derechos civiles para extranjeros indocumentados porque muchos empleadores de estos indocumentados les pagan menos de lo merecido y toman ventaja de ellos, sabiendo que ellos temen perder su trabajo por quejarse de los abusos.
El Presidente Obama ha dicho que el sistema de inmigración está roto. Pero hay mucho que él puede hacer sin el Congreso para reformar el sistema.
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