Guía para Padres de Conductores - Los conductores de 16 años tienen una
tasa de accidentes tres veces más alta que aquellos de 17 años y cinco
veces más alta que los de 18. Estos datos provienen del Autoclub San
Francisco, de Quito.
Xavier Fuentes, psicólogo particular, dice que esto se debe a su limitada experiencia e inmadurez propia de su edad. Por esta razón recomienda que los padres inviertan tiempo para ayudar a sus hijos a ser conductores seguros y no deleguen toda la responsabilidad a la escuela de conducción.
En esto coincide Fabio Tamayo, director Nacional de Escuelas de Aneta, al señalar: “La escuela de conducción enseña la técnica para conducir; sin embargo, los padres deben evaluar si el aprendizaje fue eficiente para circular en calles y avenidas de la ciudad”.
Según Luis Rodríguez, director general de San Francisco Autoclub, está comprobado que las actitudes aprendidas desde la niñez con el ejemplo de los padres influyen. Además, la compañía en los primeros meses como conductor es importante para la formación.
Pese a que el permiso de conducir permite que el adolescente maneje de forma independiente, es importante que los padres establezcan reglas claras para conducir de manera segura y responsable así como reglas para el uso del automóvil.
Explicó que los adolescentes asumen y perciben la obtención de la licencia como un “boleto a su libertad”.
Por ello recomienda que privilegios como conducir en la noche o la madrugada se den poco a poco. “Acompáñelos hasta que verifique cuáles son sus destrezas y buenos hábitos en la conducción”.
Una estrategia puede ser relacionar sus desempeño escolar en el colegio o universidad con las libertades que les concede para conducir. Cuando un adolescente obtiene el permiso de aprendizaje, él puede comenzar a manejar con un adulto presente en el auto que lo supervise.
Tamayo asegura que la mejor forma de que los chicos adquieran está capacidad es asistiendo a una escuela de conducción. “Los padres tienen experiencia pero es mejor que apoyen la tarea técnica de la escuela”.
Sin embargo, no todos los padres tienen el temperamento necesario para enseñar a conducir. Evite gritar, hacer comentarios sarcásticos o sobresaltar al adolescente. Si usted es impaciente permita que otro adulto guíe a su hijo. Lea la siguiente guía .
EL AUTO DEBE TENER BUEN MANTENIMIENTO
Asegúrese de que el vehículo que el adolescente conduce se encuentre en condiciones seguras: frenos, neumáticos, líquidos, etc.) y que funcione apropiadamente.
El vehículo debe tener el equipo de emergencia esencial (triángulos, cables pasacorriente, gata, etc.).
Compruebe que el adolescente sepa cómo usar las herramientas mecánicas básicas como gata, llaves de tuercas...
Confirme que sabe medir niveles de aceite, de agua y que conoce los límites.
En un choque a 65 kilómetros por hora la probabilidad de morir es del 80%,mientras que a 50 kilómetros se tiene
un 80% de probabilidades de sobrevivir.
Asegúrese de que el automóvil está equipado con bolsas de aire, control electrónico de estabilidad y sistemas automáticos de frenado.
Enseñe a su hijo a anticipar peligros en la vía. Y dialogue sobre qué hacer cuando ocurre un accidente.
ENSEÑE DANDO PRIMERO EL EJEMPLO
Demuestre la forma correcta de conducir un automóvil con el ejemplo.
Controle sus emociones mientras maneja. No compita con otros autos ni insulte.
Use su cinturón de seguridad siempre y asegúrese de que todos lo pasajeros del automóvil también lo usen.
Enseñe con el ejemplo y respete las leyes de tránsito.
Destaque comportamientos de manejo inseguros, como hablar por teléfono celular y conducir muy pegado al carro que está delante.
Tenga una actitud cortés con los peatones y ciclistas.
Evite distracciones mientras conduce. Pare a un costado del camino si necesita comer, usar un aparato electrónico portátil o leer un mapa. Explíquele que necesita concentrar toda su atención mientras circula por una vía.
Evite el consumo de alcohol y drogas al conducir y dialogue sobre los riesgos físicos, familiares y legales que existen.
Respete los semáforos y pasos cebras. Además, enseñe el hábito de encender las luces direccionales cuando vaya a cambiar de carril.
Demuestre actitudes como la paciencia frente a sus hijos.
Enséñele a ‘lidiar’ con el tráfico y congestiones. No se enfade con conductores ni peatones. Compruebe el punto ciego antes de cambiar de carril y no exceda límites de velocidad.
Destaque los peligros de conducir agresivamente.
No conduzca cuando está cansado. Si se siente somnoliento, pare a un costado y descanse por un momento.
USE UN TONO DE VOZ SUAVE PARA ENSEÑAR
Confíe en las habilidades de sus hijos. La desconfianza y los nervios originan que sean conductores inseguros.
Invierta en un dispositivo Bluetooth u otro sistema de manos libres para que pueda mantener las manos en el volante y no en el celular.
La alta velocidad puede ser un factor mortal en un accidente.
Los conductores agresivos pueden ser peligrosos.
Enseñe a su hijo adolescente a salir de su camino, evitar contacto visual y dar paso a un conductor agresivo.
Recuerde a su hijo adolescente bajar la velocidad y mantenerse al menos al doble de la distancia normal para frenar en cuando llueve, cae niebla, nieve o hielo. Un camino húmedo puede causar la pérdida de control al patinar
o hidroplanear.
Manejar bajo influencia de tóxicos, en cualquier momento, es ilegal. Conducir en ese estado es una falta gravísima.
SUPERVISE EL USO DEL VEHÍCULO
Supervise al adolescente hasta que adquiera suficiente experiencia y los padres se sientan cómodos y seguros con el nivel de destrezas para conducir del adolescente.
Pídale que le transporte al mercado o a otros lugares para observar su conducta al manejar.
Dígale que evite distracciones como escuchar música del radio a alto volumen.
Sugiera no comer alimentos mientras conduce.
Hable sobre los riesgos de usar el teléfono celular.
Enseñe la importancia de conducir de forma defensiva.
Los conductores sin experiencia se concentran en manejar de manera correcta y fallan en anticipar las acciones y errores de otros conductores cuando están al volante.
Si el adolescente toma medicamentos verifique con el médico sobre los efectos en la habilidad para conducir.
Asegúrese que el vehículo que el adolescente conduce esté en condiciones seguras (frenos, neumáticos, etc.) y funcionando bien.
Realice de forma frecuente los chequeos de mantenimiento.
Enseñe a su hijo adolescente a desarrollar un plan de acción para evitar accidentes y también que sepa lo que debe hacer cuando ocurra uno.
Usted puede contratar un servicio de emergencia de carretera que lo asista en caso de daño o percance.
Enséñele la importancia del mantenimiento del vehículo.Hable con su hijo adolescente sobre lo que tiene que hacer si su auto se daña.
ESTABLEZCA REGLAS Y LÍMITES
No otorgue a los conductores jóvenes privilegios de conducir sin restricciones hasta que no hayan ganado experiencia suficiente.
No permita que manejen solos en la lluvia, nieve, hielo, neblina, etc. y de noche hasta que el adolescente obtenga suficientes destrezas y experiencia.
Determine cuándo y dónde el chico podrá conducir el auto. Por ejemplo para ir a su trabajo y regresar, etc.).
Acuerde qué comportamiento hará que el adolescente pierda sus privilegios de conducir.
Los adolescentes no deben manejar cuando están fatigados o bajo la influencia del alcohol es mejor que llamen a sus padres sin que haya temor a un posible castigo.
Advierta que los audífonos nunca se deben usar mientras se encuentra manejando.
Asegúrese que su hijo(a) adolescente aprenda a conducir de forma correcta y tome las decisiones acertadas mientras conduce.
Planee sesiones de práctica que incluyan retos como manejar en la autopista o en el tránsito de la ciudad.
Si usted termina enfadado después de guiar a sus hijos pida ayuda a su pareja, familia o amigos para que les ayuden.
Determine reglas antes de que él o ella obtengan su licencia de conducir. Recuérdele a su hijo que le importa su seguridad al volante.
Asegúrese de que el auto que su adolescente conducirá tiene el mantenimiento apropiado.Dedique tiempo a su hijo para que gane experiencia.
DETERMINE RESTRICCIONES
Use un sistema de restricciones para conducir y vaya retirándolas de forma progresiva.
Acompañe al joven durante los primeros meses. No deje que conduzcan en la noche o la madrugada.
Limite el número de amigos que viajan en el auto con ellos.
Verifique sus destrezas y buenos hábitos al conducir.
Impida que conduzcan en la noche .Esta es una actividad de alto riesgo . La tasa de accidentes de conductores de 16 años es casi el doble por la noche que durante el día.
La conducción nocturna requiere mayor habilidad y experiencia.Además, los jóvenes van a fiestas donde hay licor. Los amigos pueden incentivar al conductor a beber alcohol o a participar en una competencia espontánea.
Ingerir pequeñas cantidades de alcohol (2 vasos de cerveza) puede ser suficiente para incapacitar a un adolescente y legalmente se lo considera ebrio.
Discuta con sus hijos una regla de cero alcohol cuando conducen .
Adviértales de no viajar en un vehículo donde el conductor esté ebrio. Disuádalos de usar la velocidad para impresionar a sus amigos.
Adviértale de las consecuencias de ceder ante las presiones del grupo de amigos.
Elabore un contrato de manejo de padre/hijo. Así usted y su hijo adolescente tendrán un marco para establecer reglas y aplicarlas de forma efectiva, la mejor idea es crear un contrato escrito de manejo de padre/hijo. Así evitará situaciones de riesgo, multas y accidentes.Revise que equipen el auto con un kit de emergencia.
|