Precios de Casas Prestamos Hipotecas La Crisis Financiera Estados Unidos
Precios de Casas Prestamos Hipotecas La Crisis Financiera Estados UnidosLos Precios de Casas Prestamos Hipotecas Durante La Crisis Financiera Estados Unidos

De acuerdo al testimonio de Alan Greenspan en la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera del Congreso de los EEUU, este abril 2010, las causas de la crisis son varias: La caída del comunismo en 1989, el desarrollo de china y otros países emergentes, su exceso de ahorro ante limitadas posibilidades de inversión, y el triunfo del capitalismo competitivo. Esto condujo a una caída de la tasa de interés real de largo plazo, y al aumento sin precedentes de los precios de las viviendas, no solo en los Estados Unidos sino también en mas de 24 países.

Precios de Casas Prestamos Hipotecas La Crisis Financiera Estados UnidosCon los precios de la vivienda en crecimiento desde 1997 (hasta 2006), las hipotecas subprime (Alto riesgo) se convirtieron en una inversión muy atractiva para los inversionistas. Esto condujo a grandes firmas financieras a este mercado y ellas comenzaron a acelerar el agrupamiento de las hipotecas y a empacarlas en títulos o bonos. La demanda por estos papeles, tanto interna como externa, incentivó aun más el negocio. Las bajas tasas de embargos y de juicos hipotecarios en estas clase de hipotecas fueron un incentivo para invertir en ellas, convertidas en CDO (obligaciones de deudas colateralizadas).

La titularización de las hipotecas subprime encontraron compradores en el mundo, especialmente en Europa. Las agencias calificadoras contribuyeron a esta expansión del mercado de títulos respaldados por hipotecas (MBS). Las hipotecas subprime, aunque modestas, apenas eran parte muy baja del mercado de hipotecas, 2.5% en 2001. Estas hipotecas permitieron democratizar la vivienda para segmentos de la población que de otra manera no hubieran tenido acceso a ella. (Culpa de la democratización y la integración racial)

Las empresas hipotecarias apoyadas por el gobierno, Fannie Mae and Freddie Mac (conocidas como GSE), presionadas por la necesidad de garantizar el acceso a la vivienda de los sectores mas vulnerables las llevó a la compra de MBS, por un total de un 40% de las hipotecas emitidas por bancos o entidades privados, a tasas de interés ajustables (riesgo de tasa de interés mayor en el caso de un aumento, y recomendadas por Greenspan en su momento). El otro 60% fue demandado por inversionistas privados nacionales y extranjeros. En 2004 la Fed expresó su preocupación por el portafolio hipotecario de las GSE, con riesgos altos de tasa de interés y de riesgo de prepagos (cuando caen las tasas se piden refinanciamientos). Las GES continuaron con el negocio aumentando el endeudamiento. (El malo es el gobierno)

En el 2002, dice Greenspan, exprese mis preocupaciones en el FOMC (el comité de la Fed para operaciones de mercado abierto): “nuestro extraordinario boom de vivienda… financiado con grandes incrementos de deuda hipotecaria no puede continuar de manera indefinida”. No me hicieron caso. Sin embargo, este continuó otro par de años a pesar de la política monetaria de aumento de las tasas de interés, a partir de 2004. En septiembre de 2007 todas las hipotecas subprime subscritas fueron titularizadas, llegando a una deuda total pendiente de 900.000 millones de dólares, un crecimiento de seis veces desde 2001. Esto condujo al ofrecimiento de más productos exóticos para alcanzar el resto de la población sin vivienda, con hipotecas con tasas de interés ajustables, que disminuyeron los pagos mensuales hipotecarios, y permitieron a una población marginal la compra de vivienda bajo esas condiciones.

La burbuja hipotecaria fue engendrada por las bajas tasas de interés, pero de largo plazo, no la tasa de fondos federales de corto plazo. Como consecuencia de la abundancia de ahorros, la tasa interna de interés de largo plazo fue desligada de su relación histórica con la tasa de interés interbancaria. Esta burbuja comenzó a reventarse en el verano de 2007. El Fed no tuvo la culpa con su política monetaria (¿Acaso un aumento de la tasa de interés de los fondos federales no sirve para controlar la especulación?).

El manejo del riesgo financiero es muy difícil y complejo. Por casi 50 años se pensó que había un sistema de manejo del riesgo. Los académicos, los banqueros centrales y los reguladores lo habían abrazado y sobre él se construyeron los estándares regulatorios. Sin embargo este sistema tenía una falla fatal. La creencia en la infalibilidad en el manejo del riesgo llevó a un sistema de intermediarios financieros subcapitalizados (insolventes). El sistema financiero creía que podía anticipar el inicio de la crisis a tiempo, y que podían satisfacer la demanda insaciable por exóticos productos financieros, sin pérdidas. Las agencias calificadoras sirvieron para hacer el trabajo de evaluación del riesgo, pero confirieron calificaciones triple A a productos financieros altamente tóxicos. Tampoco anticiparon la crisis. Todo el mundo pensaba que todo iba bien. Incluso el FMI en septiembre del 2006. La crisis no fue anticipada por los participantes en el mercado. Los reguladores no pueden controlar el riesgo, tampoco la contraparte de los bancos de inversión con su sistema de vigilancia sobre ellos (La famosa autorregulación greenspaniana).

Todo pudo ser contenido con las reservas de capital y de liquidez adecuadas para las firmas participantes. Pero no se hizo porque esto hubiera disminuido los bonos de los ejecutivos corporativos al aumentar las ganancias no distribuidas (Buen punto).

Conclusión: Yo no fui. No tuve nada que ver. ¡Que lo digan los millones de desempleados, de propietarios de viviendas desalojados, los que perdieron sus pensiones privadas!