Los Soldados en Guardia de La Frontera

Reuters - El presidente George Bush convocaría el lunes a miles de soldados de la Guardia Nacional para que se desplieguen en la frontera con

México y ayuden a detener la inmigración ilegal, mientras el debate sobre ese tema comienza a calentar la política estadounidense.

Bush hablará a la nación desde la Casa Blanca a las 20.00 hora local, 0000 GMT, para anunciar medidas de seguridad más duras en la frontera con México en un discurso dedicado a la inmigración, un desafío que enfrentará a republicanos y demócratas en las elecciones de mitad de año.

El mandatario apoya un programa de empleos temporales que permitiría a los inmigrantes trabajar legalmente durante un período en Estados Unidos, iniciativa que es rechazada por algunos conservadores que la consideran como amnistía a los residentes indocumentados.

Bush rechaza ese punto de vista.

Se espera que el presidente defina propuestas de reforma de la ley de inmigración, incluyendo el despliegue de varios miles de soldados de la Guardia Nacional en un rol de apoyo para asegurar la extensa frontera de 3.219 kilómetros.

Pero la dotación sería inferior a los 10.000 guardias que se habían mencionado anteriormente, dijo el domingo un funcionario norteamericano.

El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, no reveló el domingo el número de tropas que serán desplegadas en la frontera con México.

Pero dijo que el desplazamiento de los soldados de la Guardia Nacional será un recurso provisional para permitir a los agentes de la Patrulla Fronteriza "preparar su capacidad para enfrentar el desafío."

"No se trata de una militarización de la frontera. Se trata de asistir en su trabajo a la Patrulla de Frontera civil, suministrarle inteligencia, apoyo logístico y entrenamiento en ese tipo de situaciones," dijo Hadley en el programa de la cadena de noticias CNN, "Late Edition."

La idea de enviar tropas a la frontera ha provocado críticas en el Capitolio, donde algunos legisladores ha expresado su preocupación de que la Guardia Nacional cuente con pocos efectivos para asumir mayores responsabilidades.

El discurso de Bush, programado para que coincida con la reanudación del debate en el Senado sobre la reforma inmigratoria, se registrará en momentos en que la aprobación a su gestión continúa bajando a alrededor de un 30 por ciento, según los últimos sondeos de opinión.

También sucede a las manifestaciones de hace algunas semanas de millones de inmigrantes en todo Estados Unidos, que demandan una opción para regularizar su situación legal.