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Inmigrantes Demandan por Abusos |
Denver Colorado - Cinco inmigrantes chilenos presentaron una demanda judicial en una corte federal en Denver, en la que afirman que fueron
maltratados y abusados por los dueños de un rancho en Colorado, donde cuidaban el ganado y realizaban tareas agrícolas.
Los chilenos, representados por la abogada Jennifer Lee, de Colorado Legal Services (una organización gubernamental que provee servicios de abogados a personas de bajos recursos), sostienen que Wright Dickinson y su familia transgredieron numerosas leyes laborales, tanto estatales como federales, en su trato de los inmigrantes.
El rancho de Wright y Pauline Dickinson está ubicado cerca de la localidad de Craig, en el rincón noreste de Colorado.
Los Dickinson no hablaron con los medios de comunicación, aunque su abogada, Anne Filbert, aseveró que las acusaciones de los chilenos "no son verdaderas".
Según Lee, los cinco chilenos, todos hombres, llegaron a Colorado entre el 2003 y el 2005 con visas de trabajadores agrícolas temporales.
Estos inmigrantes, dijo Lee, eran obligados a trabajar los siete días de la semana hasta 16 horas por día y recibían un salario de sólo 2 a 3 dólares por hora.
"Vivían sin libertad ni dignidad. A uno de los trabajadores le revisaban el correo. Tres de ellos no contaban con instalaciones sanitarias", declaró Lee, en rueda de prensa.
"Sus salarios se depositaban en una cuenta bancaria a la que ellos no tenían acceso. Y la familia Dickinson les retuvo los pasaportes, visas y las tarjetas del Seguro Social para que los trabajadores no pudiesen abandonar la propiedad", agregó.
Para Lee, la situación de los cinco trabajadores chilenos "revela el abuso de los programas de trabajadores temporales". "Los trabajadores fácilmente son explotados porque dependen de un solo empleador", comentó.
Los demandantes fueron identificados como Yael Velásquez Catalán, su hermano Sergio Velásquez Catalán, Humberto Berrocal Ortiz, Luis Fuentes Sandoval y Oscar Sandoval Poblete.
Según documentos presentados en la corte, los Dickinson abrieron una cuenta bancaria en Rock Springs, Wyoming, a nombre de los trabajadores, y luego les pidieron a los inmigrantes que firmasen un poder en el que autorizaban a Dickinson el manejo de esa cuenta.
Además, del salario se les descontaba el costo del pasaje de avión, alojamiento, ropa y comida, con lo cual sólo recibían unos 200 dólares por mes cada uno.
Finalmente, los hermanos Velásquez Catalán, gracias a la ayuda de un cazador, lograron contactar a las autoridades y denunciar su situación.
La abogada Filbert dijo que los Dickinson contratan a trabajadores inmigrantes desde hace 20 años sin que |