Presidente Bush Reforma Migratoria
Maribel Hasting- El presidente George W. Bush prometió el lunes mantener la presión sobre el Congreso para el avance de una reforma
migratoria integral que vaya más allá de la seguridad fronteriza. Instó además a la conducción de un debate digno y de altura que reconozca las contribuciones de los inmigrantes.

Insistió en que se opone a una amnistía para los indocumentados que ya están aquí, pero sí declaró que el Congreso debe incrementar la cifra de visas disponibles (green cards) para absorber a quienes buscan regularizarse siempre y cuando esperen su turno porque quienes quieran la ciudadanía, dijo, “no deben pasar al frente de la fila”.


Bush habló con La Opinión y con otros otros dos medios en la Casa Blanca horas antes de que el Comité Judicial del Senado aprobara una medida que allana el camino para la legalización de indocumentados garantizando que quienes al presente aguardan por sus visas, tengan prioridad sobre los indocumentados que ya están radicados en Estados Unidos.

El presidente, quien habló con este diario y con otros dos medios, uno mexicano y uno canadiense, como preámbulo a su viaje a Cancún para participar de una reunión trilateral con México y Canadá, no quiso responder a especificidades porque como él mismo indicó, el proceso legislativo apenas comienza.

Aunque el panel judicial envió al Senado un plan amplio, el liderazgo republicano de ambas cámaras aboga por medidas enfocadas en seguridad a pesar de que Bush apoya la creación de un programa de trabajadores temporales (PTT).

Entrar en detalles de lo que apoyaría o no fue casi imposible, pues el propio Bush reiteró que lo primero que hay que hacer es permitir que el proceso legislativo siga su curso.

Su papel por el momento, según indicó, es convocar a la conducción de un debate de altura que “no enfrente a vecino contra vecino” y que reconozca las contribuciones de los inmigrantes. También consiste en explicar lo que desearía a grandes rasgos ver en la reforma migratoria.

La Opinión le recordó que más de un millón de personas marcharon por diversas ciudades a través del país solicitando la legalización de indocumentados y rechazado la HR4437 aprobada por la Cámara Baja, y que conociendo su oposición a una amnistía si no aceptaría un lenguaje que otorgue un camino a la “legalización ganada” para los indocumentados, siempre y cuando se pongan en fila detrás de quienes aguardan legalmente por sus tarjetas verdes. Esto es más o menos lo que el panel judicial avanzó. “Le voy a decir lo que apoyo.... Me parece que cualquier proyecto de ley sobre inmigración debe garantizar que podamos asegurar las fronteras porque eso es lo que los estadounidenses quieren y lo que cualquier país debe querer... Pero reconozco que parte de asegurar las fronteras requiere de un programa de trabajadores temporales (PTT)....Van mano con mano. Y no creo que a la gente que ha estado aquí ilegalmente se le debe otorgar la ciudadanía de manera automática. Eso es amnistía”, dijo el presidente.

“ (...) Por lo tanto, me parece que parte de un programa racional de trabajadores debe decir que si estás aquí de manera temporal y quieres ser ciudadano, debes formarte en la fila... Pero como dije hoy, le he pedido al Congreso que incremente el número de visas (green cards). Para mí esa esa la forma más racional de lidiar con el asunto de la ciudadanía... sin contar con una amnistía automática, primero porque envía la señal de que si llegas aquí ilegalmente eventualmente pasas al principio de la fila y así no funciona”, declaró Bush.

Hay senadores republicanos que como quedó evidenciado en el voto de ayer, consideran que existe una diferencia entre amnistía y “legalización ganada” porque ésta últimas no es automática.

Cuando le preguntamos a Bush si está de acuerdo en que son diferentes, de nueva cuenta resurgió el tema de “colocarse en fila”.

“Colocarse en la fila es exactamente lo que acabo de decir y le puedes llamar como quieras llamarle, pero diría que es un sistema que entiende que hay personas aquí haciendo trabajos que los estadounidenses no quieren hacer pero que no te convertirás automáticamente en ciudadano. Tienes que ponerte en fila”, dijo Bush.

Pero cuando indagamos si quiere decir que está de acuerdo con el lenguaje del proyecto del senador republicano John McCain y del demócrata Edward Kennedy, respondió: “Sólo estoy diciendo exactamente lo que apoyo... y es un programa que no es amnistía... Amnistía es que automáticamente eres legal, y hay quienes quieren que eso suceda, pero estoy en desacuerdo y la razón por la que estoy en desacuerdo es que mina el debido proceso de ley; envía el mensaje errado de que, si ingresas ilegalmente, en un tiempo puedes legalizarte y eso provocará que otro grupo de gente venga y por ende mi punto de vista es que sí puedes ser ciudadano, pero debemos ponerte en fila (...)”.

Bush reitera que el proceso está en curso y de hecho, lo que aprobó el Comité Judicial el lunes en la noche pasó ayer al pleno del Senado, y lo que emerja del Senado debe conciliarse con la medida HR4437. Si hay acuerdo, entonces el proyecto conciliado retorna a ambas cámaras para su ratificación antes de llegar al escritorio del presidente.

En otras palabras, el camino es largo. Pero Bush parece determinado a que la reforma que quedó en el olvido tras los ataques del 9-11 se concrete bajo su mandato y para ello piensa gastar el capital político que le resta.

Cuando se le recuerda que según algunos en Washington ya gastó su capital político en Irak, responde que no deben subestimarlo. Sobre si el Congreso lo está subestimando, responde: “Ya veremos.... Me parece que es muy importante reformar el sistema migratorio. He hablado sobre eso antes y seguiré hablando sobre eso. Está llegando a un final y seguiré solicitándole al Congreso que apruebe un paquete integral que vaya más allá de la seguridad fronteriza”, dijo el presidente.

 
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