La Ley Contra Inmigrantes Atlanta Georgia
Atlanta/EFE — El Senado de Georgia aprobó ayer una ley que impone restricciones en la prestación de servicios públicos o las posibilidades de empleo para inmigrantes indocumentados que viven en el estado, tras una gran manifestación frente al Capitolio. El proyecto de ley SB 529 fue validado por el Senado por 40 votos a favor y 13 en contra.

La iniciativa, patrocinada por el senador Chip Rogers, fue sometida a votación horas después de una manifestación en contra frente al Capitolio en Atlanta, organizada por el Fondo Mexicoamericano de la Defensa Legal y Educación (MALDEF).

Este proyecto de ley contempla la prohibición para compañías concesionarias de trabajos públicos de que empleen a trabajadores indocumentados y la verificación por medios electrónicos de la condición legal de un empleado por parte de la empresa empleadora.

También, la verificación de la residencia legal de cualquier persona arrestada por una violación del código penal (algo que la policía del estado no hace actualmente), entre otras.

Rogers dijo que discrepa con aquellos que consideran que la inmigración es exclusivamente un asunto federal y dijo que los estados tienen que velar por “la aplicación interna de las leyes".

El senador señaló que es la primera vez en Georgia que una ley engloba un paquete de medidas para encarar la inmigración ilegal.

Unas 100 personas, en su mayoría latinos, acudieron a la protesta pacífica, con carteles en inglés que rezaban consignas como “Vote NO a SB 529”, “Ningún ser humano es ilegal” y “La inmigración es un asunto federal, no estatal".

Entre los manifestantes se encontraba el senador demócrata Sam Zamarripa, la principal voz en la cámara alta de Georgia de los intereses de la comunidad latina y el único senador de origen hispano en el estado.

En declaraciones a EFE previas a la votación, Zamarripa vaticinó la aprobación de la ley, aunque resaltó que incluirá las enmiendas negociadas entre él y Rogers, que moderan algunas de sus cláusulas.

Más tarde en el Senado, Zamarripa, en vísperas de la votación, tomó el estrado para decir que “había disfrutado” de trabajar con el senador Rogers, pero que votaría en contra de la 529.

Asimismo, explicó a los legisladores sobre las penalizaciones que incluyó en un enmienda en el proyecto 529 contra los “notarios”, que se hacen pasar fraudulentamente por abogados o personas habilitadas por la ley para gestionar documentación.

Entre los presentes, estaba Jerry González, director ejecutivo de Georgia Association of Latino Elected Officials (GALEO), quien dijo que la ley “no era una solución para el problema”, y que “costará más dinero que el que ahorrará".

Por su parte, la directora adjunta de Anti-Defamation League, Shelly Rose, también tomó la palabra para decir que la iniciativa era una “muestra de legislación de espíritu mezquino” y que no era la respuesta para encarar “la realidad demográfica de Georgia".

A su vez, Helen Butler, directora de Coalition for People`s Agenda, dijo desde el podio que “Estados Unidos fue fundado por inmigrantes” y se preguntó qué hubiera sido del país “si los indios americanos hubieran recibido a los primeros inmigrantes con un proyecto de ley como SB 529”, lo que fue celebrado por los manifestantes con risas y aplausos.

Teresa Guadarra, una mexicana que vive desde hace 12 años en Gainesville, dijo que había asistido a la protesta porque la ley -que impone restricciones para la educación superior de los hijos de inmigrantes indocumentados- perjudicaría a sus hijos de 14 y 12 años, y que “han vivido toda su vida aquí, ellos son de aquí".

También estaba presente el padre Fabio Sotelo, de la arquidiócesis de Atlanta.

El sacerdote colombiano dijo que acudió porque está contra la ley y porque soy un ser humano y quería “colaborar con personas que son aplastadas por sistemas del primer mundo, y para que éstas personas comprendan que todos tenemos que ser tratados con equidad".
 
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